Fundacion Armonia Global...Educando para un mundo Mejor

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jueves, 7 de enero de 2010

¡Libres al fin!


Y la razón sigue de nuestra parte: los políticos fracasaron... lo que necesitamos son líderes, para los que fracasar no sea una opción en materia de cambio climático.

Copenhague, Dinamarca — Copenhague,Dinamarca.– La policía danesa liberó hoy al mediodía a los cuatro activistas de Greenpeace que permanecieron 20 días detenidos después de realizar una protesta pacífica el 17 de diciembre pasado, durante la reunión de Copenhague sobre cambio climático.

Su liberación ocurre un día antes de que el caso de los cuatro detenidos sea revisado por un juéz danés, ya que todavía enfrentan tres cargos y posibles condenas por los mismos, informó Greenpeace

Los cuatro “activistas de la alfombra roja”, procedentes de Holanda, Noruega, España y Suiza, fueron detenidos por hacer una irrupción pacífica y respetuosa durante la cena de gala ofrecida por la reina Margarita II a los jefes de Estado que asistieron a la 15ª Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. El objetivo de la protesta fue hacer un llamado a los políticos del mundo reunidos ahí para que actuaran decididamente en la lucha contra el cambio climático. Para ello desplegaron las dos pancartas con el lema: “Los políticos hablan, los líderes actúan” en la entrada del Salón de los Caballeros del Palacio de Christiansborg.

"El encarcelamiento innecesario de estos cuatro activistas fue un castigo sin juicio. Es una injusticia adicional a la injusticia climática por el fracaso de los líderes mundiales para lograr en Copenhague un acuerdo legalmente obligatorio para reducir las emisiones de gases de afecto invernadero. La detención sin juicio está fuera de toda proporción por lo que fue una protesta sencilla e inocua con un objetivo legítimo", señaló Mads Christensen, director ejecutivo de Greenpeace Noruega.

Y minutos antes de la liberación, 54 organizaciones mexicanas , venezolanas, bolivianas y brasileras y ciudadanos y artistas entregaron a la embajada danesa en una carta exigiendo la inmediata liberación de los activistas.

Seguimos en Accion verde desde Venezuela

Fundacion Armonia Global

martes, 5 de enero de 2010

Venezuela denuncia intento MANIPULAR COP15



Durante una conferencia de prensa realizada en el Palacio de Miraflores, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, y Claudia Salerno, Jefa de la Delegación venezolana que asistió a la 15ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, realizada recientemente en Copenhague, Dinamarca, denunciaron el intento de manipulación e imposición de un acuerdo hecho por un grupo de sólo 26 países industrializados, liderado por los Estados Unidos, a espaldas de la mayoría de los países del mundo.



El Canciller destacó la posición digna de la delegación venezolana que, junto con la alianza de países del Alba, enfrentaron esos intentos antidemocráticos y que fueron rechazados, incluso, por los grupos de trabajo formales que han trabajado desde hace 4 años elaborando textos de discusión y dos años de negociaciones para aproximarse a posiciones de consenso.



Maduro afirmó que “sólo un gobierno independiente y soberano, como el de Venezuela, y una alianza de gobiernos como los del Alba, que pueden hablar con voz propia, pueden dar una gran batalla para salvar el planeta. Esta lucha, que apenas está empezando, la va a ganar la humanidad sólo si tiene capacidad para imponerle, a las elites corporativas que gobiernan los principales estados capitalistas, un plan de recuperación de nuestro planeta”.



También aclaró que el objetivo central de la conferencia de prensa, es transmitirle al pueblo venezolano y a la opinión pública en general, una evaluación de las jornadas que la delegación venezolana cumplió en Copenhague.



“Venezuela cumplió en Dinamarca. Este fue el punto de llegada de todo el proceso de deterioro al que el capitalismo ha sometido a nuestro planeta en los últimos 250 años”, dijo.



Destacó la participación del presidente Hugo Chávez, quien permitió que se escuchara la voz de protesta de los movimientos sociales que estaban en las calles y de los países que, por lo general, no son tomados en cuenta por los grandes medios de comunicación y responsabilizó a los Estados Unidos de Norteamérica de los desequilibrios ambientales y su incidencia en el fenómeno de Cambio Climático.



Por otra parte, Claudia Salerno, quien es además, directora de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb), narró detalles de la forma en la que transcurrió la cumbre y los atropellos que pretendieron cometer los 26 países que, liderados por Norteamérica, pretendieron imponer un acuerdo al margen de los grupos de trabajo formales donde participaban el resto de los 192 países del mundo.



Salerno hizo una síntesis del proceso de negociaciones que se realizó y calificó lo pretendido por esos 26 países como un chantaje inaceptable, que fue enfrentado con dignidad y firmeza por Venezuela y el resto del mundo.

Cumbre de Copenhague fracasó
por imposición de 26 naciones

La 15ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas para Cambio Climático fracasó porque 26 naciones desarrolladas pretendieron decidir, a puerta cerrada, el destino de todos los países del mundo”. Así lo manifestó Claudia Salerno, coordinadora de la Comisión Negociadora de Venezuela que participó en el encuentro mundial de Cambio Climático más importante de los últimos tiempos.



“El acuerdo que ellos proponían no contenía absolutamente ningún compromiso en el Anexo 1, donde se suponía que se iba a reflejar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (que producen el Recalentamiento Global) cuantificadas y los objetivos de disminución para el año 2020. Esos espacios estaban en blanco y eso es lo que pretendían que nosotros acordáramos”, dijo.



Salerno señaló que la Cumbre sobre el Cambio Climático, llevada a cabo desde el 7 hasta el 18 de diciembre, debió ser la culminación de dos años de trabajo del grupo de naciones en el marco de dicha convención para revisar los compromisos a largo plazo y establecer una visión compartida que permitiera atender el problema de los gases de efecto invernadero.



“Igualmente, iba a servir para darle culminación a otro grupo de trabajo que, enmarcados en el Protocolo de Kyoto (1997), establecería las metas de disminución cuantificadas de los países del Anexo 1 (desarrollados) que se implementarían a partir del año 2012”, expresó.



Salerno aprovechó la oportunidad para narrar lo sucedido ante la imposición del llamado “Acuerdo de Copenhague”. “El día 17 de diciembre empezó a circular el rumor que en un cuarto, a puerta cerrada, 26 Presidentes de países, que son los que más contaminan, como es el caso de Estados Unidos y algunas naciones europeas, estaban elaborando el pacto final de Dinamarca, mientras en la plenaria de la cumbre, los grupos de trabajo de las 192 naciones pertenecientes a la ONU seguían trabajando”.



“Es violatorio de la carta de las Naciones Unidas, que esos países pretendieran imponerle al resto del mundo el acuerdo final sobre un problema que es de todos. De modo que resultaba peligrosísimo como ejercicio multilateral de pocos”, afirmó.



Indicó que el 18 de diciembre, fecha de culminación de la cumbre, a las ocho de la noche en la plenaria, el primer ministro danés evadía someter el documento que las 26 naciones habían hecho en conclave cerrado.



“Nos enteramos (ese mismo día) por monitores de televisión en la plenaria que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto a otros líderes europeos mostraban a los medios el “acuerdo de Dinamarca”.



Prosiguió que luego, a las 3 de la mañana del último día de sesiones y ante la imposición del documento, Venezuela y Nicaragua habían solicitado el derecho de palabra, pero el primer ministro danés se retiró, obviando el procedimiento de la ONU que le obligaba a otorgarles el derecho de palabra. “Luego, la protesta fue tan fuerte que regresó”, dijo.



“Con la presencia de su secretario general, Ban Kin Moon, se estaba violando la carta de la ONU, eso resultó indignante para Venezuela y muchos otros países, perteneciente al G77, que abarca alrededor de 130 países”, agregó.



Con respecto a la próxima reunión sobre Cambio Climático a celebrarse en México en el año 2010, la también directora general de Cooperación Internacional del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb), reiteró que no hubo acuerdo en Dinamarca y que es necesario trabajar para lograr acuerdos que ayuden a salvar el planeta.



“La cumbre de Copenhague sirvió para mostrar las la gigantesca distancia que hay entre los países desarrollados y los que estamos en vía de desarrollo (Venezuela, países africanos, entre otros), y como sabemos cuál es esa distancia es indispensable empezar a trabajar en ese puente que nos permita alcanzar la respuesta que el mundo está esperando”, concluyó.


Afirmó que los estados Unidos y “ese grupo de países que pretendieron abrogarse un derecho para decidir por el resto del mundo”, fracasaron en su intento y lo que hicieron fue un documento que no contiene compromisos, ni en lo financiero, ni en materia de reducción de emisiones de gases que afectan el clima. (FIN/Marcos Tirado

Reflexiones de Fidel Castro . ENERO 2010


Reflexiones de Fidel Castro
El mundo medio siglo después

El líder de la revolución cubana sostuvo que antes los pueblos luchaban y luchan todavía con honor por un mundo mejor y más justo, pero hoy tienen que luchar, además, y sin alternativa posible, por la propia supervivencia de la especie

Por: Fidel Castro Ruz

Al cumplirse hace dos días el 51 aniversario del triunfo de la Revolución, acudieron a mi mente los recuerdos de aquel 1 de Enero de 1959. Ninguno de nosotros imaginó nunca la peregrina idea de que transcurrido medio siglo, que pasó volando, lo estaríamos recordando como si fuera ayer.

Durante la reunión en el central Oriente, el 28 de diciembre de 1958, con el Comandante en Jefe de las fuerzas enemigas, cuyas unidades élites estaban cercadas y sin escape alguno, este reconoció su derrota y apeló a nuestra generosidad para buscar una salida decorosa al resto de sus fuerzas. Conocía de nuestro trato humano a los prisioneros y heridos sin excepción alguna. Aceptó el acuerdo que le propuse, aunque le advertí que las operaciones en curso proseguirían. Pero viajó a la capital e instigado por la embajada de Estados Unidos promovió un golpe de Estado.

Nos preparábamos para los combates de ese día 1 de Enero, cuando en la madrugada llegó la noticia de la fuga del tirano. Se impartieron órdenes al Ejército Rebelde de no admitir el alto al fuego y continuar los combates en todos los frentes. A través de Radio Rebelde se convocó a los trabajadores a una Huelga General Revolucionaria, secundada de inmediato por toda la nación. El intento golpista fue derrotado, y en horas de la tarde de ese mismo día nuestras tropas victoriosas penetraron en Santiago de Cuba.

El Che y Camilo recibieron instrucciones de avanzar rápidamente por la carretera, en vehículos motorizados con sus aguerridas fuerzas, hacia La Cabaña y el Campamento Militar de Columbia. El ejército adversario, golpeado en todos los frentes, no tendría capacidad de resistir. El propio pueblo sublevado, ocupó los centros de represión y las estaciones de policía. El día 2, en horas de la tarde, acompañado por una pequeña escolta, me reuní en un estadio de Bayamo con más de dos mil soldados de los tanques, artillería e infantería motorizada, contra los cuales habíamos estado combatiendo hasta el día anterior. Portaban todavía su armamento. Nos habíamos ganado el respeto del adversario con nuestros audaces, pero humanitarios métodos de guerra irregular. De este modo, en solo cuatro días -después de 25 meses de guerra que reiniciamos con unos pocos fusiles-, alrededor de cien mil armas de aire, mar y tierra y todo el poder del Estado quedaron en manos de la Revolución. En solo pocas líneas relato lo ocurrido aquellos días hace 51 años.

Comenzó entonces la principal batalla: preservar la independencia de Cuba frente al imperio más poderoso que ha existido, y que nuestro pueblo libró con gran dignidad. Me complace hoy observar a aquellos que por encima de increíbles obstáculos, sacrificios y riesgos, supieron defender a nuestra Patria, y en estos días, junto a sus hijos, sus padres y sus seres más queridos, disfrutan la alegría y las glorias de cada nuevo año.

En nada se parecen, sin embargo, los días de hoy a los de ayer. Vivimos una época nueva que no tiene parecido con ninguna otra de la historia. Antes los pueblos luchaban y luchan todavía con honor por un mundo mejor y más justo, pero hoy tienen que luchar, además, y sin alternativa posible, por la propia supervivencia de la especie. No sabemos absolutamente nada si ignoramos esto. Cuba es, sin duda, uno de los países políticamente más instruido del planeta; había partido del más bochornoso analfabetismo, y lo que es peor: nuestros amos yankis y la burguesía asociada a los dueños extranjeros eran los propietarios de las tierras, los centrales azucareros, las plantas de productos de bienes de consumo, los almacenes, los comercios, la electricidad, los teléfonos, los bancos, las minas, los seguros, los muelles, los bares, los hoteles, las oficinas, las casas de vivienda, los cines, las imprentas, las revistas, los periódicos, la radio, la naciente televisión y todo cuanto tuviera un valor importante.

Los yankis, apagadas las ardientes llamas de nuestras batallas por la libertad, se habían arrogado la tarea de pensar por un pueblo que tanto luchó por ser dueño de su independencia, sus riquezas y su destino. Nada en absoluto, ni siquiera la tarea de pensar políticamente, nos pertenecía. ¿Cuántos sabíamos leer y escribir? ¿Cuántos llegábamos siquiera al sexto grado? Lo recuerdo especialmente un día como hoy, porque ese era el país que se suponía pertenecía a los cubanos. No cito más cosas, porque tendría que incluir muchas más, entre ellas las mejores escuelas, los mejores hospitales, las mejores casas, los mejores médicos, los mejores abogados. ¿Cuántos éramos los que teníamos derecho a ello? ¿Quiénes poseíamos, salvo excepciones, el derecho natural y divino de ser administradores y jefes?

Ningún millonario o sujeto rico, sin excepción, dejaba de ser jefe de Partido, Senador, Representante o funcionario importante. Esa era la democracia representativa y pura que imperaba en nuestra Patria, excepto que los yankis impusieran a su antojo tiranuelos despiadados y crueles, cuando convenía más a sus intereses para defender mejor sus propiedades frente a campesinos sin tierra y obreros con o sin trabajo. Como ya nadie habla siquiera de eso, me aventuro a recordarlo. Nuestro país forma parte de los más de 150 que constituyen el Tercer Mundo, que serán los primeros aunque no los únicos destinados a sufrir las increíbles consecuencias si la humanidad no toma conciencia clara, cierta y bastante más rápida de lo que imaginamos de la realidad y consecuencias del cambio climático ocasionado por el hombre, si no se logra impedirlo a tiempo.

Nuestros medios se comunicación masiva han dedicado espacios a describir los efectos de los cambios climáticos. Los huracanes de creciente violencia, las sequías y otras calamidades naturales, han contribuido igualmente a la educación de nuestro pueblo sobre el tema. Un hecho singular, la batalla en torno al problema climático que tuvo lugar en la Cumbre de Copenhague, ha contribuido al conocimiento del inminente peligro. No se trata de un riesgo lejano para el siglo XXII, sino para el XXI, ni lo es tampoco solo para la segunda mitad de este, sino para las próximas décadas, en las que ya comenzaríamos a sufrir sus penosas consecuencias.

Tampoco se trata de una simple acción contra el imperio y sus secuaces, que en esto, como en todo, tratan de imponer sus estúpidos y egoístas intereses, sino de una batalla de opinión mundial que no se puede dejar a la espontaneidad ni al capricho de la mayoría de sus medios de comunicación. Es una situación que por fortuna conocen millones de personas honradas y valientes en el mundo, una batalla a librar con las masas y en el seno de las organizaciones sociales e instituciones científicas, culturales, humanitarias, y otras de carácter internacional, muy especialmente en el seno de las Naciones Unidas, donde el Gobierno de Estados Unidos, sus aliados de la OTAN y los países más ricos trataron de asestar, en Dinamarca, un golpe fraudulento y antidemocrático contra el resto de los países emergentes y pobres del Tercer Mundo.

En Copenhague, la delegación cubana, que asistió junto a otras del ALBA y el Tercer Mundo, se vio obligada a una lucha a fondo ante los increíbles acontecimientos que se originaron con el discurso del presidente yanki, Barack Obama, y del grupo de Estados más ricos del planeta, decididos a desmantelar los compromisos vinculantes de Kyoto -donde hace más de 12 años se discutió el peliagudo problema- y a hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y los subdesarrollados, que son los más pobres y a la vez los principales suministradores de materias primas y recursos no renovables del planeta a los más desarrollados y opulentos.

En Copenhague, Obama se presentó el último día de la Conferencia, iniciada el 7 de diciembre. Lo peor de su conducta fue que, cuando tenía ya decidido enviar 30 mil soldados a la carnicería de Afganistán -un país de fuerte tradición independentista, al que ni siquiera los ingleses en sus mejores y más crueles tiempos pudieron someter- asistió a Oslo para recibir nada menos que el Premio Nobel de la Paz. A la capital noruega llegó el 10 de diciembre, donde pronunció un discurso hueco, demagógico y justificativo. El 18, que era la fecha de la última sesión de la Cumbre, se apareció en Copenhague, donde pensaba permanecer inicialmente solo 8 horas. El día anterior habían llegado la Secretaria de Estado y un grupo selecto de sus mejores estrategas.

Lo primero que hizo Obama fue seleccionar a un grupo de invitados que recibieron el honor de acompañarlo a pronunciar un discurso en la Cumbre. El Primer Ministro danés, que presidía la Cumbre, complaciente y adulón, le cedió la palabra al grupo que apenas rebasaba 15 personas. El jefe imperial merecía honores especiales. Su discurso fue una mezcla de edulcoradas palabras aliñadas con gestos teatrales, que ya aburren a quienes, como yo, se asignaron la tarea de escucharlo para tratar de ser objetivos en la apreciación de sus características e intenciones políticas. Obama impuso a su dócil anfitrión dinamarqués que solo sus invitados podían hacer uso de la palabra, aunque él, tan pronto pronunció las suyas, hizo 'mutis por el foro' por una puerta trasera, como duende que escapa de un auditorio que le había hecho el honor de escuchar con interés.

Concluida la lista autorizada de oradores, un indígena aymara de pura cepa, Evo Morales, presidente de Bolivia, que acababa de ser reelecto con el 65% de los votos, exigió el derecho a usar la palabra, que le fue concedida ante el aplauso abrumador de los presentes. En solo nueve minutos expresó profundos y dignos conceptos que respondían a las palabras del ausente Presidente de Estados Unidos. Acto seguido se levantó Hugo Chávez para solicitar hablar en nombre de la República Bolivariana de Venezuela; a quien presidía la sesión no le quedó otra alternativa que concederle también el uso de la palabra, que utilizó para improvisar uno de los más brillantes discursos que le he escuchado. Al concluir, un martillazo puso fin a la insólita sesión.

El ocupadísimo Obama y su séquito no tenían, sin embargo, un minuto que perder. Su grupo había elaborado un Proyecto de Declaración, repleto de vaguedades, que era la negación del Protocolo de Kyoto. Después que salió precipitadamente de la plenaria, se reunió con otros grupos de invitados que no llegaban a 30, negoció en privado y en grupo; insistió, mencionó cifras millonarias de billetes verdes sin respaldo en oro, que constantemente se devalúan y hasta amenazó con marcharse de la reunión sí no se accedía a sus demandas. Lo peor fue que se trató de una reunión de países super ricos a la que invitaron a varias de las más importantes naciones emergentes y a dos o tres pobres, a las cuales sometió el documento, como quien propone: ¡Lo tomas o lo dejas!

Tal declaración confusa, ambigua y contradictoria -en cuya discusión no participó para nada la Organización de Naciones Unidas-, el Primer Ministro danés trató de presentarla como Acuerdo de la Cumbre. Ya esta había concluido su período de sesiones, casi todos los Jefes de Estado, de Gobierno y Ministros de Relaciones Exteriores se habían marchado a sus respectivos países, y a las tres de la madrugada, el distinguido Primer Ministro danés lo presentó al plenario, donde cientos de sufridos funcionarios que desde hacía tres días no dormían, recibieron el engorroso documento ofreciéndoles solo una hora para analizarlo y decidir su aprobación.

Allí se incendió la reunión. Los delegados no habían tenido siquiera tiempo de leerlo. Varios solicitaron la palabra. El primero fue el de Tuvalu, cuyas islas quedarán bajo las aguas si se aprobaba lo que allí se proponía; lo siguieron los de Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua. El enfrentamiento dialéctico a las 3 de aquella madrugada del 19 de diciembre es digno de pasar a la historia, si la historia durara mucho tiempo después del cambio climático.

Como gran parte de lo ocurrido se conoce en Cuba, o está en las páginas Web de Internet, me limitaré sólo a exponer en parte las dos réplicas del canciller cubano, Bruno Rodríguez, dignas de ser consignadas para conocer los episodios finales de la telenovela de Copenhague, y los elementos del último capítulo que todavía no han sido publicados en nuestro país.

'Señor Presidente (Primer Ministro de Dinamarca). El documento que usted varias veces afirmó que no existía, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a través de sus representantes, negocia de una manera transparente'.

'Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia. Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de este proyecto apócrifo'.

'El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

'Conozco las versiones anteriores que también, a través de procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50% para el año 2050'.

'El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana'.

'Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los países desarrollados'.

'Su papel, señor Presidente, es el acta de defunción del Protocolo de Kyoto, que mi delegación no acepta'.

'La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del principio de 'responsabilidades comunes, pero diferenciadas', como concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice una palabra de eso'.

'La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios, excluyentes y discriminatorios'.

'Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y bochornosa 15 Conferencia de las Partes'.

Lo que nadie podría imaginar es que, después de otro largo receso y cuando ya todos pensaban que solo faltaban los trámites formales para dar por concluida la Cumbre, el Primer Ministro del país sede, instigado por los yankis, haría otro intento de hacer pasar el documento como consenso de la Cumbre, cuando no quedaban ni siquiera Cancilleres en el plenario. Delegados de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, que permanecieron vigilantes e insomnes hasta el último minuto, frustraron la postrera maniobra en Copenhague.

No concluiría, sin embargo, el problema. Los poderosos no están habituados, ni admiten resistencia. El 30 de diciembre la Misión Permanente de Dinamarca ante Naciones Unidas, en Nueva York, informó cortésmente a nuestra Misión en esa ciudad que había tomado nota del Acuerdo de Copenhague del 18 de diciembre de 2009, y adjuntaba copia avanzada de esa decisión. Textualmente afirmó: 'El Gobierno de Dinamarca, en su calidad de Presidente de la COP15, invita a las Partes de la Convención a informar por escrito a la Secretaría de la UNFCCC, lo antes posible, su voluntad de asociarse al Acuerdo de Copenhague'.

Esta sorpresiva comunicación motivó la respuesta de la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas, en la que 'rechaza de plano la intención de hacer aprobar, por vía indirecta, un texto que fue objeto de repudio de varias delegaciones, no sólo por su insuficiencia ante los graves efectos del cambio climático, sino también por responder exclusivamente a los intereses de un reducido grupo de Estados'.

A su vez, originó una carta del Viceministro Primero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la República de Cuba, Doctor Fernando González Bermúdez, al Sr. Yvo de Boer, Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, algunos de cuyos párrafos transcribimos:

'Hemos recibido con sorpresa y preocupación la Nota que el Gobierno de Dinamarca circulara a las Misiones Permanentes de los Estados miembros de las Naciones Unidas en Nueva York, que usted seguramente conoce, mediante la cual se invita a los Estados Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático a informar a la Secretaría Ejecutiva, por escrito, y a su más pronta conveniencia, su deseo de asociarse al denominado Acuerdo de Copenhague'.

'Hemos observado, con preocupación adicional, que el Gobierno de Dinamarca comunica que la Secretaría Ejecutiva de la Convención incluirá, en el informe de la Conferencia de las Partes efectuada en Copenhague, un listado de los Estados Partes que hubieran manifestado su voluntad de asociarse con el citado Acuerdo'.

'A juicio de la República de Cuba, esta forma de actuar constituye una burda y reprobable violación de lo decidido en Copenhague, donde los Estados Partes, ante la evidente falta de consenso, se limitaron a tomar nota de la existencia de dicho documento'.

'Nada de lo acordado en la 15 COP autoriza al Gobierno de Dinamarca a adoptar esta acción y, mucho menos, a la Secretaría Ejecutiva a incluir en el informe final un listado de Estados Partes, para lo cual no tiene mandato'.

'Debo indicarle que el Gobierno de la República de Cuba rechaza de la manera más firme este nuevo intento de legitimar por vía indirecta un documento espurio y reiterarle que esta forma de actuar compromete el resultado de las futuras negociaciones, sienta un peligroso precedente para los trabajos de la Convención y lesiona en particular el espíritu de buena fe con que las delegaciones deberán continuar el proceso de negociaciones el próximo año', concluyó el Viceministro Primero de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.

Muchos conocen, especialmente los movimientos sociales y las personas mejor informadas de las instituciones humanitarias, culturales y científicas, que el documento promovido por Estados Unidos constituye un retroceso de las posiciones alcanzadas por los que se esfuerzan en evitar una colosal catástrofe para nuestra especie. Sería ocioso repetir aquí cifras y hechos que lo demuestran matemáticamente. Los datos constan en las páginas Web de Internet y están al alcance del número creciente de personas que se interesan por el tema.

La teoría con que se defiende la adhesión al documento es endeble e implica un retroceso. Se invoca la idea engañosa de que los países ricos aportarían una mísera suma de 30 mil millones de dólares en tres años a los países pobres para sufragar los gastos que implique enfrentar el cambio climático, cifra que podría elevarse a 100 mil por año en el 2020, lo que en este gravísimo problema, equivale a esperar por las calendas griegas. Los especialistas conocen que, esas cifras son ridículas e inaceptables por el volumen de las inversiones que se requieren. El origen de tales sumas es vago y confuso, de modo que no comprometen a nadie.

¿Cuál es el valor de un dólar' ¿Qué significan 30 mil millones? Todos sabemos que desde Bretton Woods, en 1944, hasta la orden presidencial de Nixon en 1971 -impartida para echar sobre la economía mundial el gasto de la guerra genocida contra Viet Nam-, el valor de un dólar, medido en oro, se fue reduciendo hasta ser hoy aproximadamente 32 veces menor que entonces; 30 mil millones significan menos de mil millones, y 100 mil divididos por 32, equivalen a 3 125, que no alcanzan en la actualidad ni para construir una refinería de petróleo de mediana capacidad.

Si los países industrializados cumplieran alguna vez la promesa de aportar a los que están por desarrollarse el 0,7 por ciento del PIB -algo que salvo contadas excepciones nunca hicieron-, la cifra excedería los 250 mil millones de dólares cada año.

Para salvar los bancos el gobierno de Estados Unidos gastó 800 mil millones, ¿Cuánto estaría dispuesto gastar para salvar a los 9 mil millones de personas que habitarán el planeta en el 2050, si antes no se producen grandes sequías e inundaciones provocadas por el mar debido al deshielo de glaciares y grandes masas de aguas congeladas de Groenlandia y la Antártida?

No nos dejemos engañar. Lo que Estados Unidos ha pretendido con sus maniobras en Copenhague es dividir al Tercer Mundo, separar a más de 150 países subdesarrollados de China, India, Brasil, Sudáfrica y otros con los cuales debemos luchar unidos para defender, en Bonn, en México o en cualquier otra conferencia internacional, junto a las organizaciones sociales, científicas y humanitarias, verdaderos Acuerdos que beneficien a todos los países y preserven a la humanidad de una catástrofe que puede conducir a la extinción de nuestra especie.

El mundo posee cada vez más información, pero los políticos tienen cada vez menos tiempo para pensar.

Las naciones ricas y sus líderes, incluido el Congreso de Estados Unidos, parecen estar discutiendo cuál será el último en desaparecer.

Cuando Obama haya concluido las 28 fiestas con que se propuso celebrar estas Navidades, si entre ellas está incluida la de los Reyes Magos, quizás Gaspar, Melchor y Baltasar le aconsejen lo que debe hacer.

Ruego me excusen la extensión. No quise dividir en dos partes esta Reflexión. Pido perdón a los pacientes lectores.

Enero 3 de 2010

CAMBIO CLIMÁTICO: Comer carne es asar al planeta

Uno de cada seis habitantes del planeta sufre hambre. Son 1.020 millones de personas, una cantidad sin precedentes en la historia de la humanidad, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y la cifra va en aumento. La crisis económica mundial, el cambio climático y las desigualdades de producción y distribución de los alimentos están en la raíz del problema.
Se necesitan soluciones complejas y adaptadas a cada región, país y comunidad. Algunas de las que se discuten son el acceso de los agricultores a los mercados, la adopción de normas internacionales de comercio justo, el intercambio y la transferencia de tecnologías, el uso sustentable de recursos escasos, como la tierra y el agua, las prácticas agrícolas no contaminantes, la promoción del desarrollo campesino y de la agricultura familiar, la aplicación de conocimientos tradicionales y la intervención del Estado.
IPS Noticias aporta esta cobertura especial para comprender las causas locales y mundiales de la crisis alimentaria y sus efectos a largo plazo.

Algunos sostuvieron por mucho tiempo que no había que comer carne porque ello suponía "asesinar" animales. Ahora pueden argumentar que así también se mata al planeta, dada la enorme contribución del ganado con las emisiones de gases de efecto invernadero.

El sector pecuario genera alrededor de 18 por ciento de las emisiones contaminantes, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), más de lo que produce la quema de combustibles de nuestros automóviles y de los aviones que nos trasladan de un continente a otro.

"El vegetarianismo es lo mejor y más efectivo que alguien puede hacer por el ambiente", señaló un lector berlinés en un foro del sitio web de The New York Times, sobre cómo pueden los individuos combatir el cambio climático.

Son varias las maneras en que la enorme demanda de carne de la humanidad genera emisiones. La producción mundial se casi cuatriplicó desde 1961, llegando a unos 282 millones de toneladas en 2009, y se espera que se vuelva a duplicar para 2050, según la FAO.

Es un importante vector de deforestación, dado que se despejan bosques para crear nuevas pasturas y tierra arable, lo que hace que se libere el dióxido de carbono almacenado en los árboles talados o quemados. Este proceso también tiene un enorme impacto sobre la biodiversidad.

El ganado representa 37 por ciento del metano inducido por los seres humanos. Se trata de un gas con un potencial de recalentamiento planetario 23 veces superior al del dióxido de carbono, principalmente por las flatulencias y los eructos de los animales.

También genera 65 por ciento del óxido nitroso de la humanidad, cuyo potencial de recalentamiento planetario es 296 veces el del dióxido de carbono, en particular a partir de los excrementos, señaló la FAO en su informe "La larga sombra del ganado", de 2006.

Luego debe tenerse en cuenta la huella ecológica de producir los alimentos que consumen los animales, así como el carbono que se quema para hacer funcionar las granjas industriales, los mataderos y las plantas de procesamiento, así como para refrigerar la carne.

Si todo eso no era suficiente, el ganado también causa una degradación generalizada del suelo y el agua. Los principales agentes contaminantes incluyen desechos animales, antibióticos y hormonas, productos químicos derivados de curtiembres y los fertilizantes y pesticidas usados en los cultivos que sirven de alimento.

Estos son los factores que una vez llevaron a Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático --cuya 15 conferencia se lleva a cabo hasta el viernes en Copenhague--, a decir que "la mejor solución sería que todos nosotros nos volviéramos vegetarianos".

Rajendra Pachauri, presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), y Lord Stern of Brentford, profesor de la Escuela de Economía de Londres, figuran entre los nombres eminentes en expresar sentimientos similares.

No obstante, muchos consideran que este ángulo es muy simplista, entre ellos la propia industria de la carne.

"Pienso que se puede coincidir con la declaración ‘coman menos carne’, pero el mensaje que a veces se transmite es ‘dejen de comer carne’, y ése es un mensaje engañoso y alarmista", dijo a IPS Giuseppe Luca Capodieci, de la Unión Europea del Comercio del Ganado y de la Carne.

En efecto, es un asunto complicado.

Para empezar, la huella ecológica de medio kilogramo de carne varía en cada caso. La de vaca posee la más grande, y la de pollo la más pequeña.

Importa cómo se produzcan: comer una tajada de carne de pollo de un establecimiento tradicional es mucho menos problemático que masticar un bistec de carne vacuna procedente de una granja industrial.

Y no debería olvidarse que los granos y las verduras pueden tener enormes huellas ecológicas también, si se los cultiva usando herbicidas y pesticidas elaborados con petróleo, en suelo empapado de fertilizantes que contienen nitrógeno.

Además, el sector pecuario puede ayudar a mitigar las emisiones, así como las tierras de pastoreo bien manejadas y los sistemas de pasturas rotativas en entornos naturales pueden actuar como sumideros de carbono, secuestrando este gas en los suelos en vez de liberarlo a la atmósfera.

Tampoco debería ignorarse la importancia social del sector. Éste emplea a 1.300 millones de personas y brinda sustento a 1.000 millones de pobres del mundo, especialmente en África y Asia, según el informe de la FAO.

Como la cría de animales no requiere una educación formal o grandes cantidades de capital, y a menudo tampoco títulos de propiedad sobre la tierra, con frecuencia es la única actividad económica accesible para los pobres de los países en desarrollo.

Las reservas de animales de cría también pueden ser una fuente de alimentos e ingresos que permitan sobrevivir a los pequeños agricultores cuando las sequías u otros eventos climáticos extremos echan a perder los cultivos.

Luego está la cuestión nutricional y el debate sobre si los omnívoros seres humanos podrán alguna vez tener una dieta verdaderamente balanceada sin carne.

Y aunque parece claro que el consumo excesivo de carne en el mundo industrializado está contribuyendo con las enfermedades cardiacas y el aumento de la obesidad, incorporar más carne, leche y huevos a las dietas de muchos pobres de los países en desarrollo sería bueno para reducir las deficiencias de proteínas y vitaminas.

Es decir que el mayor problema puede ser la desigualdad del consumo, más que la ingesta de carne por sí misma. En 2008, la producción de carne por persona fue de 81,9 kilogramos en los países ricos, comparada con 31,1 en los pobres, señala la FAO.

Incluso dejando de lado estas consideraciones, algunos ambientalistas creen que de todos modos sería un error ensalzar el vegetarianismo como respuesta a los males del planeta.

"Es desafortunado que algunos ambientalistas se hayan aferrado a la idea del vegetarianismo, porque por lo menos en la cultura occidental, donde se asigna tanta importancia a la libertad individual, una prohibición total no funcionaría tan bien como redirigir, simplemente, las normas alimentarias para controlar la proporción", dijo a IPS Erik Assadourian, investigador del Worldwatch Institute, con sede en Washington.

Assadourian sostiene que reducir el consumo de carne en el mundo industrializado, sin eliminarla necesariamente, posibilitaría producir la carne que se come de un modo amigable con el clima, con animales pastando en vez de alimentarse con granos en plantas industriales, por ejemplo.

Muchos expertos coinciden, aunque la proporción a disminuir sigue siendo discutible.

Un informe publicado en noviembre en la revista médica británica The Lancet sugirió reducir un tercio el consumo. Assadourian cree que se debería ir más lejos y adoptar una dieta baja en carne, que algunos llaman "flexitarianismo".

"Anoche en la cena nos dieron pasta con un poco de tocino para darle sabor, y una gran porción de cerdo en el plato siguiente", recordó.

"El uso moderado de la carne en el primer plato es lo que yo considero un buen modelo, en el que se incorpora carne pero apenas para darle gusto. El segundo sería mejor reservarlo para ocasiones especiales, como Navidad y el Día de Acción de Gracias", sostuvo.

Es posible que el debate nunca se resuelva totalmente. Pero algunos creen que los principal es que el asunto se difunda, con la ayuda de iniciativas como la de Pachauri y el ex Beatle Paul McCartney, con la campaña "Menos carne = Menos calentamiento", para que la población sea más consciente del impacto de sus elecciones.

"Nos gustaría que todos sean vegetarianos, pero somos realistas y sabemos que eso no ocurrirá de la noche a la mañana. Lo importante es que estamos hablando del vínculo entre la carne y el cambio climático. Hace un año la gente no lo hacía", dijo a IPS Su Taylor, de la británica Sociedad Vegetariana.

Reportan fuerte debilitamiento de capa de ozono en la franja ecuatorial

En los últimos meses del año, la capa que protege de la excesiva radiación ultravioleta del sol se ubicó por debajo de 250 unidades Dobson, mientras que el promedio normal para esta zona del planeta es de 280 a 300 unidades / La disminución de la densidad fue mayor en diciembre pues se situó por debajo de 225 unidades Dobson

La Agencia Espacial Civil Ecuatoriana (EXA) detectó un debilitamiento en la densidad de la capa de ozono sobre la franja ecuatorial, lo que la ubica en los niveles mínimos, según difundió la agencia ecuatoriana Andes.

Según un estudio realizado por la organización, en los últimos meses del año, la capa que protege de la excesiva radiación ultravioleta del sol se ubicó por debajo de 250 unidades Dobson (cantidad de ozono en la atmósfera), mientras que el promedio normal para esta zona del planeta es de 280 a 300 unidades.

La disminución de la densidad fue mayor en diciembre pues se situó por debajo de 225 unidades Dobson.

Según detalla el comunicado, los datos provienen de cuatro satélites que monitorean la capa de ozono: ENVISAT, METOP-A, EOS-AURA y ERS-2, que fueron captados por la estación terrena de la EXA, HERMES-A/MINOTAURO

El enrarecimiento de la capa de ozono provoca que la radiación ultravioleta en Guayaquil, Quito, Cuenca y Salinas también se incremente. El índice ultravioleta (UVI en inglés) en algunos días soleados llegó hasta el rango 16, que es "muy elevado para la correspondiente época del año", afirmó el comunicado.

El índice ultravioleta que la Organización Mundial de la Salud considera como el nivel máximo tolerable para la exposición humana es de 11.

El documento explica que "es posible que este fenómeno se deba a que el sol está en su período de mínima potencia, lo que explicaría la baja producción de ozono en la franja ecuatorial".

De acuerdo con datos de la Administración Nacional de Océano y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) la producción de ozono mejorará debido a que para este año se espera que la potencia solar empiece a subir en esta zona del planeta.

HEROES DE COPENHAGUE>:NO HEMOS TERMINADO


La COP-15 demostró ser un "espectacular fracaso en sus propios términos", pero la sociedad civil tuvo algunos "éxitos", como imponer temas en la agenda climática y hacer oír más fuerte la voz del Sur.

Así evaluaron activistas sus esfuerzos al cierre de la COP-15 (la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), que todavía sesionaba agónicamente este sábado en Copenhague.

Excluidos del Bella Center, sede de las conversaciones oficiales, y soportando la represión contra algunas de las numerosas manifestaciones, representantes de la sociedad civil, reunidos en forma paralela en el Klimaforum también en la capital danesa, destacaron victorias en estas dos semanas.

"A pesar de la falta de transparencia, el movimiento social ha permitido hacer visible las posturas más consistentes con la justicia climática, que nosotros la concebimos como la única forma de transitar hacia un mundo sustentable", dijo a IPS/TerraViva Eduardo Geisen, coordinador para América Latina y el Caribe del Programa de Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional.

Además, "hemos dado un vital apoyo para que los países en desarrollo se hayan mantenido unidos frente a las exigencias del mundo industrializado y no hayan cedido a las presiones que en algunos casos rayaron en lo colonialista", añadió.

Las dos semanas de actividades en el Klimaforum fueron selladas el viernes con un espectáculo artístico y el traspaso de la organización de la próxima cumbre paralela, en 2010, a representantes de México y América Latina.

"El sentimiento generalizado es que lo que no se logró en el Bella Center se logró en el Klimaforum", en términos de sintonía de contenidos y construcción de alianzas, resumió Giesen. Por su parte, la periodista e investigadora canadiense Naomi Klein llamó a los activistas a no desanimarse.

"Es realmente importante asegurarnos de que no nos vayamos de esta reunión desalentados", afirmó.

El hecho de que los negociadores en el Bella Center no logren un acuerdo dentro de sus propias concepciones de cómo resolver el problema demuestra que se trata de un modelo fallido, sostuvo.

"Es muy importante contar una historia diferente de lo que ocurrió en Copenhague. La historia debe ser que su modelo demuestra ser un espectacular fracaso incluso en sus propios términos", afirmó.

"Y porque su modelo fracasó, ahora es nuestro turno. Por tanto, no se permitan deprimirse", añadió.

Para Klein, todo el proceso está fallido por su énfasis en el mercado de carbono y otros mecanismos de carácter económico.

"El discurso sobre cambio climático ha sido asaltado por tecnócratas… y se ha vuelto extremadamente exclusivo. Esto es de hecho muy similar a las discusiones sobre comercio hace una década, donde todo eran acrónimos, todo eran conversaciones increíblemente largas e impenetrables", dijo.

"Mucha gente pensaba: no puedo ser parte de la discusión, no tengo un título en economía", agregó.

La canadiense subrayó la necesidad de rechazar "el modelo" en que se manejan las negociaciones en el marco de la Convención.

"Debemos rechazar cualquier medida que permita a los países que crearon el problema evadir su responsabilidad: deben recortar sus emisiones", enfatizó.

Por su parte, Giesen repudió a organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales que "siguen el discurso" de los países del Norte, y apoyan mecanismos que tienen efectos contraproducentes.

"Nosotros somos ONG que trabajamos con las comunidades por la justicia ambiental. No nos hemos convertido en empresas consultoras que buscamos financiarnos de cualquier modo, como lo están haciendo algunas ONG multinacionales, que han visto en el mercado de carbono una forma de adquirir mucho dinero. Han entrado en el orden del capitalismo", afirmó.

Mientras, Klein destacó los "éxitos" de las últimas dos semanas. "El mundo rico ya no puede argüir no saber lo que implica dejar de actuar. Las voces del Sur, el costo de millones de vidas, la desaparición de países y culturas… todo eso ha aterrizado en la agenda", indicó.

CAMBIANDO EL SISTEMA

"Cambiemos el sistema, no el clima", es el título de la declaración final del Klimaforum, firmada por unas 360 organizaciones de todo el mundo.

Preparado desde hace meses y discutido durante la semana pasada en la capital danesa, el documento de seis puntos plantea que "hay soluciones a la crisis del clima".

"Lo que necesitan los pueblos y el planeta es una transición justa y sostenible de nuestras sociedades a un modelo que garantice el derecho a la vida y la dignidad de todas las personas, y entregue un planeta más fértil y vidas más plenas a las generaciones presentes y futuras", señala. Los firmantes llamaron a los gobiernos a abandonar los combustibles fósiles en los próximos 30 años, con metas específicas para cada período quinquenal.

También exigieron una reducción inmediata de las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados de 40 por ciento respecto de 1990 para 2020, así como el reconocimiento y pago de la deuda generada por el consumo excesivo del espacio atmosférico y los efectos sobre las poblaciones afectadas.

El texto rechaza las "falsas y peligrosas soluciones orientadas al mercado", como la energía nuclear, los agrocombustibles, la captura y almacenamiento de carbono, los Mecanismos de Desarrollo Limpio, el carbón vegetal, los transgénicos denominados "climate ready" y la iniciativa REDD (Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques).

Las "soluciones reales" estarían basadas en el "uso seguro, limpio, renovable y sostenible de los recursos naturales, y la transición a la soberanía alimentaria, energética, sobre la tierra y las aguas".

También propusieron un impuesto equitativo a las emisiones de dióxido de carbono, en lugar del régimen de cuotas comerciables, y el reemplazo de los organismos financieros multilaterales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, por instituciones "equitativas y democráticas".

Asimismo, buscan la creación de un mecanismo que controlelas operaciones de las empresas trasnacionales.

"Independientemente de los resultados de la Cumbre de Copenhague sobre el Cambio Climático, hay una necesidad urgente de construir un movimiento mundial de movimientos que trabajen a largo plazo a favor de una transición sostenible para nuestras sociedades", concluyeron

Sismo de 5.4 de magnitud se registró en Güiria


El movimiento tuvo una profundidad de 105 kilómetros y su epicentro fue ubicado a 28 kilómetros al noroeste de Güiria en el estado Sucre / No se produjeron daños materiales ni víctimas / Se sintió en las poblaciones de Irapa, El Pilar, e incluso en el estado Bolívar

Un sismo de 5.4 grados de magnitud se registró este lunes a las 11:06 de la noche en la población de Güiria, estado Sucre , informó el presidente de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sísmicas (Funvisis), Francisco Gárces.

En un contacto telefónico con el programa Despertó Venezuela que transmite VTV, indicó que el movimiento tuvo una profundidad de 105 kilómetros y su epicentro fue ubicado a 28 kilómetros al noroeste de Güiria.

De acuerdo con los últimos reportes de las autoridades de esa localidad, señaló Gárces que el evento fue sentido de manera importante en las poblaciones de Irapa, El Pilar, e incluso en el estado Bolívar. No se ha registrado réplica.

En ese sentido, afirmó que realizarán recorridos hacia la zona del estado Sucre para verificar si existen daños y víctimas, sin embargo detalló que hasta el momento no se han reportado deterioros en las infraestructuras ni heridos. Duda que se haya producido algún daño por las características del evento y la profundidad.

Asimismo, informó sobre un movimiento registrado de 2.9 grados de magnitud, cuya profundidad fue de 5 km y su epicentro se ubicó a 10 Km del suroeste de Los Teques sin causar daños.

AMERICA LATINA: AMENAZA DEL DESIERTO

"La desertificación es el cáncer de la tierra", sintetizó la geógrafa argentina Elena Abraham. "Es una degradación que no tiene manifestaciones espectaculares, pero avanza solapadamente y cuando es visible ya no hay remedio y hay que emigrar en busca de una alternativa", dijo a IPS.

La advertencia llega en vísperas de la Novena Sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, que se celebrará entre el lunes 21 de septiembre y el 2 de octubre en Buenos Aires, con la participación de más de 2.500 asistentes de 193 países, entre funcionarios, científicos y representantes de organizaciones no gubernamentales.

La Convención se firmó en 1994 y entró en vigor en 1996. La Conferencia de las Partes (COP), o Conferencia Mundial sobre Desertificación, se efectuó anualmente entre 1997 y 2001 y a partir de entonces, cada dos años.

En esta novena cita, llamada por eso COP 9, los países evaluarán un plan estratégico decenal (2008-2018) adoptado en la conferencia de Madrid, en septiembre de 2007, acordarán indicadores comunes para medir la degradación de los suelos y buscarán dar mayor visibilidad política al problema de la desertificación y reclamar más recursos para combatirla.

Según datos de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal), 25 por ciento de la superficie de la región está constituida por tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas, y 75 por ciento de éstas presentan "serios problemas de degradación" por el cambio climático y por el mal manejo productivo.

En Argentina, México y Paraguay, más de la mitad del territorio está afectado. En Brasil la zona vulnerable es el semiárido Nordeste. Pero la degradación también afecta a Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Jamaica, Perú, República Dominicana y Uruguay, además de varias islas del mar Caribe oriental.

En Guatemala, 12 por ciento del territorio es árido y allí viven 1,2 millones de personas. El presidente Álvaro Colom acaba de declarar el Estado de Calamidad Pública en esa región golpeada por una prolongada sequía que afecta la seguridad alimentaria de cientos de miles de familias. Entre enero y junio murieron 462 personas por desnutrición en todo el país.

"La situación es seria prácticamente en todos los países de la región", alerta un estudio publicado en diciembre de 2005 por la Cepal y titulado "Pobreza, desertificación y degradación de los recursos naturales". Esto amenaza la subsistencia de "una parte importante" de los 120 millones de latinoamericanos que viven en zonas rurales, subraya.

Argentina es el país de la región más afectado. "Es exactamente al revés de lo que se cree: la Pampa húmeda es 25 por ciento del territorio y el resto es árido", dijo a IPS Octavio Pérez Pardo, director de Conservación del Suelo y Lucha contra la Desertificación de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Estas áreas secas, particularmente frágiles, están degradadas por factores climáticos y por la actividad humana. "La causa más importante de la desertificación en la región es la extensión de la frontera agropecuaria", explicó Abraham, directora del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (Iadiza).

Abraham mencionó luego la deforestación indiscriminada, que deja una débil cobertura de suelo expuesto a la intemperie, el exceso de pastoreo, las técnicas inadecuadas de cultivo y de riego y, sobre todo, la acelerada urbanización en esas áreas tan vulnerables.

"El problema es complejo porque no se trata solo del impacto en el soporte físico biológico. Si a las tierras secas se las somete a un proceso productivo intensivo, se obliga a los grupos sociales a migrar y a sobrevivir en la pobreza", alertó.

Estas son las ligazones que se busca visibilizar en esta conferencia, según adelantó Pérez Pardo. "Hay miles de personas que emigran de África a Europa, de América Latina a Estados Unidos, o del campo a las ciudades dentro de los países, y un alto porcentaje lo hacen porque sus suelos dejaron de ser productivos", remarcó.

"Cuanto menos tierra haya para explotar y más población haya que alimentar, tenemos que lograr una mayor productividad por unidad de superficie", alertó. "Si se deterioran los suelos, se amenaza la seguridad alimentaria", insistió el funcionario.

Abraham señaló que en Brasil el territorio seco constituye 15 por ciento del total, un porcentaje mucho menor que el de Argentina. Pero, a diferencia de este país, en aquél la zona árida está muy poblada y ese factor no sólo incrementa la presión sobre el suelo sino que agrava las condiciones para la supervivencia humana.

Frente a este panorama, que afecta a más de 100 países del mundo y a 2.000 millones de personas, la COP 9 quiere contar con parámetros comunes de medición. "Necesitamos ver el avance del deterioro, y para eso debemos contar con indicadores efectivos", dijo Pérez Pardo.

Así como el cambio climático se controla a partir de las emisiones de gases de efecto invernadero, los expertos necesitan medir la degradación del suelo. Para eso, la COP incluirá una conferencia científica de expertos de todo el mundo, que se celebrará entre el martes 22 y el jueves 24 de septiembre.

"Debemos instalar la cultura de la medición", enfatizó Abraham. "El objetivo de los científicos en esta cita es compatibilizar métodos de monitoreo, fijar estándares. Porque tenemos mediciones pero a escala local, no nacional, y entonces no se pueden comparar países ni medir la evolución" del problema, detalló.

Pérez Pardo adelantó además que los delegados analizarán mecanismos de financiamiento que ofrecen los organismos multilaterales. "Hay un déficit de recursos para la lucha contra la desertificación. Es el problema ambiental global que capta menos fondos", dijo, en comparación con la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

"Los indicadores de medición y el financiamiento son los dos grandes ejes internos de esta conferencia y son absolutamente estratégicos", dijo el funcionario que ejercerá la coordinación de la reunión. "De ahí va a depender el éxito o el fracaso de las políticas de las Naciones Unidas en este tema", vaticinó.

Los delegados intentarán avanzar en la vinculación entre desertificación y cambio climático ofreciendo los suelos como fijadores de carbono a partir de la forestación, y mostrarán que la degradación de las zonas secas no es menos importante que el aumento gradual de la temperatura, sino que los fenómenos corren paralelos, están vinculados y tienen consecuencias similares.

"¿Cuál debe ser la política de comunicación para lograr con la desertificación el entendimiento y la conciencia que se logró en cambio climático? Es la gran pregunta que se va a hacer en esta conferencia, para tratar de darle una respuesta", finalizó Pérez Pardo.

VENEZUELA: Mujeres recuperan ingresos y naturaleza


TACARIGUA DE LA LAGUNA, Venezuela, sep (Tierramérica ) - Las mujeres de este poblado del extremo norte de Venezuela ya no dicen "basura" sino "materia prima secundaria", y en vez de reciclaje hablan de "separación en origen".

Tacarigua es una alargada albufera de 9.200 hectáreas sobre la costa del Caribe, a unos 100 kilómetros en línea recta y casi tres horas de carretera al este de Caracas.

En esta laguna hay contacto entre las aguas lacustres y marinas, aunque la mayor parte de ella está separada del mar por una restinga arenosa de 28 kilómetros de largo y unos 300 metros de ancho.

"Aquí las mujeres nos organizamos en una pequeña empresa para recoger lo que antes veíamos como basura", dijo a Tierramérica María Auxiliadora Uriepero, una mujer con seis hijos y 11 nietos, de pie en el dintel del cuarto de su casa a medio construir, con paredes de bloques sin friso y techo de zinc, y que sirve como depósito para sus sacos con botellas desechadas.

Como la suya, con falta de paredes divisorias y de una escalera para ir a la azotea, son muchas de las casas de Tacarigua de la Laguna, un poblado a orillas del parque nacional homónimo. Unos 5.000 habitantes, aquí y en el vecino Belén, viven de la pesca y de servicios a los turistas que van a playas cercanas. El desempleo abunda.

Uriepero sacó sus cuentas: "Necesito recoger unas 58.000 botellas para las reparaciones de mi casa. Donde veo una botella tirada la recojo. Toda mi familia hace lo mismo. Ya tenemos 90 sacos", de unos 20 kilogramos cada uno, con botellas de vidrio o plástico que se venden a empresas que reciclan ese insumo.

No es que Uriepero se fíe sólo de esa actividad. También realiza trabajos de costura y muñecas de trapo, elabora tortas y dulces, vende refrescos y caramelos a la entrada de su casa y teje "chinchorros", o hamacas. "Ahora, con un grupo, hicimos la empresa de separación en origen. La llamamos Flor del Mangle", explicó.

El bosque de mangle rojo (Rhizophora mangle) forma el ecosistema principal de la laguna, cubriendo unas 4.000 hectáreas, aunque también están las variedades blanca (Laguncularia racemosa), negra (Avicennia germinans) y botoncillo (Conacarpus erectus).

El parque nacional, creado por decreto en 1974, tiene 39.100 hectáreas repartidas entre la laguna, sus brazos y orillas y la restinga. En 1991 se le agregaron 20.000 hectáreas de mar adyacente. Es uno de los sitios protegidos por la Convención de Ramsar sobre los Humedales de Importancia Internacional, adoptado en esa ciudad iraní en 1971.

En una calleja, a la sombra de árboles de mango y a pocos metros de un brazo de la laguna, Vilma Gutiérrez quita tierra y etiquetas a botellas plásticas para gaseosas de 1,5 litros. "En una jornada caminamos varios kilómetros por la playa y recogemos y clasificamos vidrio, plástico y aluminio", explicó a Tierramérica.

"Se me ha quitado la pena (vergüenza), de que nos vean y digan 'esa recogedora de basura', pero la gente de la gobernación (del norteño estado de Miranda) nos ha enseñado que no es basura sino materia prima secundaria, con la que haremos funcionar nuestra asociación, Corocora Mar y Sol", dijo Gutiérrez.

La corocora roja (Eudocimus ruber) es una especie de ibis que abunda en Tacarigua, donde se han observado más de 250 tipos de aves.

En el parque anidan cuatro especies de tortugas marinas, entre ellas la Chelonia mydas y la Caretta caretta, mundialmente amenazadas, y vive aquí el caimán de la costa (Crocodylus acutus).

El área marítima y la laguna son zonas de pesca y cría de especies apetecidas en el mercado local, como el róbalo (Centropomus undecimalis) y la lisa (Mugil curema).

Entre los 20 mamíferos de la fauna local se cuentan el venado matacán (Mazama americana), el mono capuchino (Cebus olivaceus) y el amenazado cunaguaro u ocelote (Leopardus pardales).

Flor del Mangle y Corocora Mar y Sol son dos microempresas recolectoras, la primera registrada como compañía anónima y la segunda como asociación civil. La gobernación de Miranda promueve la formación de otras.

"Desarrollamos este proyecto para ayudar a la conservación del parque como reserva de biodiversidad y de seguridad alimentaria, al tiempo que apoyamos a grupos de pobladores vulnerables y creamos conciencia ecologista en la zona", dijo a Tierramérica Evelyn Pallota, directora de Ambiente de la gobernación.

Corocora Mar y Sol, en la cual "empezamos nueve y quedamos cinco asociadas", dijo Gutiérrez, propuso adquirir cestos adecuados para la recolección, uniformes, guantes y mascarillas, "y ¿por qué no?, quizá un camioncito".

El candidato a conducirlo es su esposo desempleado. "Hasta ahora nos hemos asociado mujeres, pero con los volúmenes de carga que queremos manejar van a hacer falta hombres trabajando", añadió Gutiérrez.

"Una de las asociadas, que ha llenado tres barriles de vidrio, me dijo que ya se siente una pequeña empresaria y quiere gestionar un microcrédito en algún organismo oficial y un seguro HCM (hospitalización, cirugía y maternidad) para todas ellas", narró a Tierramérica Milagro Liberón, maestra en la escuela local y animadora del proyecto.

Liberón está constituyendo la empresa que será centro de acopio, de formación y de apoyo logístico y legal a los grupos recolectores, junto con Eduarda Román, una vecina cuyo solar da a un brazo de la laguna, donde alimenta iguanas, tortugas y garzas que se acercan.

En su casa nada se desperdicia. Hasta los residuos de alimentos se destinan a hacer compost con las plantas de papaya y mandarina que cosecha. Vecinas de Román "han comenzado a separar en origen los desechos sólidos en sus casas y llaman luego para que las recolectoras busquen una bolsa de esto o lo otro", dijo a Tierramérica.

Liberón trabaja papel maché y enseña a elaborar artesanías, por lo que "tras la empresa de acopio podemos ir al siguiente escalón, que es el ecodiseño, para elaborar objetos artísticos o utilitarios con algunos materiales recolectados", señaló la funcionaria Pallota.

Además de la gobernación han prestado apoyo la embajada británica en Caracas, con la donación de balanzas para pesar los materiales, y el fabricante estadounidense de envases Owens-Illinois, que aportó una trituradora de vidrio, asiste a los grupos y compra su producción.

"Les pagamos 300 bolívares (140 dólares) por tonelada y nos satisface apoyar a grupos que se organizan para mejorar su vida y el entorno", dijo a Tierramérica Marycarmen Polanco, directora en Owens-Illinois de Venezuela.

"Para nuestras plantas, el material de reciclaje suma unas 100.000 toneladas anuales, 30 por ciento de la materia prima", agregó.

La zona de Tacarigua es la fachada marina de Barlovento, una fértil llanura de unos 4.600 kilómetros cuadrados regada por el río Tuy y sus afluentes que, desde los tiempos de la colonia, fue asiento de plantaciones de cacao trabajadas por esclavos negros.

"Se mantiene como un reducto de pobreza, con baja actividad económica y desempleo, 47 por ciento de la población reporta necesidades básicas insatisfechas, según estadísticas gubernamentales, hay déficit de escuelas, y los jóvenes emigran", dijo Pallota.

Por eso "lanzamos proyectos como el de Tacarigua, para crear conciencia, formar ciudadanos ambientalmente responsables, evitar la contaminación de la laguna, la playa y el campo, y generar empleos que permitan a la gente subir un primer peldaño para salir de la pobreza y la vulnerabilidad", concluyó.

CHAVEZ EN DINAMARCA



Si el clima fuese un banco, los ricos ya lo hubieran salvado", afirmó el Jefe de Estado, Hugo Chávez / Recomendó el libro "Cómo los ricos destruyen el planeta", de Hervé Kempf / "Cambiemos el sistema y así salvaremos el planeta", destacó

El presidente de la República, Hugo Chávez, durante su intervención en XV Conferencia de la Organización de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, sostuvo que "un fantasma recorre las calles de Copenhague". Parafraseando a Carlos Marx, dijo, "ese fantasma es espantoso y casi nadie quiere nombrarlo: El Capitalismo".

"Lo que vivimos en este planeta es una dictadura imperial (...) y eso es lo que vemos (en Copenhague), pues hay un grupo de países que se creen superiores (...) No nos extrañemos de esto, pues una vez más estamos ante una poderosa evidencia de la dictadura imperial", afirmó el Jefe de Estado.

Afirmó que se mira con desdén a los países subdesarrollados, o como dice Eduardo Galeano, arrollados a través de su historia por los países poderosos.

Asimismo, el presidente de la República hizo un especial reconocimiento a los jóvenes, quienes han encabezado las manifestaciones en contra del sistema destructivo a la salud del planeta.

"Son jóvenes preocupados, mucho más que nosotros, por el futuro del mundo. La mayoría que estamos en la Cumbre tenemos el sol a la espalda, mientras que ellos tienen el sol al frente", aseveró el Primer Mandatario Nacional.

Sostuvo además que en las diferentes consignas de estos jóvenes, dos le llamaron la atención: "'No cambien el clima, cambien el sistema' y yo lo tomo para nosotros, pues si cambiamos el sistema, en consecuencia, salvaremos el planeta. El capitalismo está acabando con la vida y la especie humana", dijo.

El otro lema -especificó Hugo Chávez- "está a tono con la crisis bancaria que recorre el mundo y todavía golpea: ‘Si el clima fuese un banco, ya lo habrían salvado' y creo que es verdad".

Aprovechó la ocasión para recomendar el libro "Cómo los ricos destruyen el planeta", del escritor francés Hervé Kempf. "¿Será que los ricos piensan irse a otro planeta después de que lo destruyan?", se preguntó.

Si el capitalismo se resiste, demos la batalla

"Si el capitalismo se resiste, nosotros estamos obligados a dar la batalla y abrir los caminos de la salvación de la especie humana, levantando las banderas de la igualdad, de la justicia y del verdadero humanismo", enfatizó el Jefe de Estado venezolano parafraseando al Libertador Simón Bolívar.

"El planeta vivió miles de millones de años sin la especie humana, es decir, no le hacemos falta. Pero, en cambio, nosotros sin la tierra no vivimos", puntualizó

AMBIENTE-BRASIL: Mitología indígena y calentamiento global


AMBIENTE-BRASIL: Mitología indígena y calentamiento global
Por Marina Barbosa

COPENHAGUE, 17 dic (Tierramérica) - En la mitología de los baniwas, yanomamis y desanas, etnias que habitan el noroeste del estado brasileño de Amazonas, fronterizo con Colombia y Venezuela, se encuentran explicaciones y advertencias sobre el cambio climático.

Según André Baniwa, viceintendente del municipio de São Gabriel da Cachoeira, los efectos del clima ya fueron previstos por hombres de grandes poderes.

Esos fenómenos ya ocurrieron en épocas remotas de la humanidad, cuando se dio la ruptura de la convivencia armónica entre los humanos, los animales y la naturaleza.

Baniwa nació en la comunidad de Tucumã-Rupitã, en el alto río Içana y fue entre 2005 y 2009 vicepresidente de la Federación de las Organizaciones Indígenas del Río Negro (FOIRN).

El mito de la creación, que también se refiere al fin del mundo para los yanomamis, menciona la "caída del cielo", momento en el que los humanos, sumergidos en el agua del diluvio, guerreaban con los seres mágicos. Esa imagen constituye su mayor miedo, según la premiada fotógrafa suiza Claudia Andujar, que trabaja con ese grupo hace 30 años.

Para los yanomamis, eso puede ocurrir, si la humanidad no revierte el proceso de destrucción actual, así como dicen también los baniwas.

José María Lana, habitante del Alto Río Negro, representante desana y miembro de la dirección actual de la FOIRN, afirma que los indicios de lo advertido por los mitos ya son perceptibles.

El sol hoy quema de manera distinta. El período de floración ha cambiado. Las lluvias, que caían en los meses de abril y mayo, ahora se concentran en julio y agosto. La "piracema" --desove de los peces-- ocurre en un sitio diferente.

Todo eso interfiere en la reproducción de las especies animales y vegetales, alterando los ciclos de alimentación de los pueblos de la floresta e interfiriendo en sus rituales tradicionales, que están íntimamente ligados a los ciclos naturales.

David Yanomami sostiene que el humo producido por la acción humana es el causante de ese gran daño. Este chamán y líder de su etnia, premiado internacionalmente por la defensa de los indígenas, vive en Watoriki, en el norteño estado de Roraima, en la frontera con Venezuela.

Proveniente de las industrias, las bombas, la combustión del petróleo y también del veneno invisible que sale de la tierra en la extracción de minerales, la contaminación es la causa de las enfermedades, dice Yanomami. Muchas de ellas son hoy desconocidas para los chamanes, que hasta hace poco tiempo disponían de métodos para manejar las principales dolencias que asolaban a esos grupos.

Esos alertas son lanzados por estos líderes desde hace décadas, pero aún no existe capacidad plena para oírlos, quizás por la dificultad para comprender la visión tradicional de esos grupos, cargada de simbologías y de lenguajes asociativos.

Aún más conscientes que los ciudadanos de las urbes de la dependencia humana con la naturaleza y las selvas, los indígenas tienen mucho para enseñar y pueden conducir una reflexión sobre el modelo de desarrollo adoptado hasta ahora.

En septiembre, representantes de esos grupos se reunieran en la norteña ciudad de Manaus para elaborar la carta de los pueblos indígenas de la Amazonia brasileña sobre el cambio climático, que forma parte del documento de la delegación de este país en la conferencia de cambio climático que se celebra en Copenhague sobre la iniciativa Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD).

La carta expresa la posición de estos grupos sobre el tema y reúne propuestas de acciones de mitigación, sobre todo en lo que se refiere a la preservación de la Amazonia y la contribución del conocimiento tradicional a las nuevas estrategias frente a las alteraciones del clima.

Está comprobado que las tierras indígenas son más eficientes para evitar la deforestación y retener carbono. Los líderes reivindican el derecho a la restitución integral de sus territorios y a ser beneficiarios de los pagos por servicios ambientales y por la comercialización de créditos de carbono, en el marco de la REDD, que podría ser uno de los pocos logros de la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP-15). Además, solicitan que los fondos destinados a contener la tala sean reglamentados de manera adecuada a las particularidades socioculturales de las diferentes etnias y que se destinen a fortalecer sus organizaciones y a apoyar sus programas y proyectos de preservación de la biodiversidad y del conocimiento tradicional.

La floresta es vida. La vida es floresta. Si se la elimina, se acaba por destruir el sustento humano. Ella mantiene el agua pura, pilar fundamental para sostener la vida en el planeta.

Para esas poblaciones, la selva posee lugares sagrados, habitados por seres "superiores" que tienen la capacidad de "curar el planeta" y de equilibrar los efectos del calentamiento, las alteraciones climáticas y las enfermedades. André Baniwa afirma que la tecnología y el dinero nos engañan. El valor está en la armonía entre los humanos y entre éstos y la naturaleza.

Es de esperar que las acciones de la COP-15, que empezó el 7 de diciembre y concluirá este viernes, consideren lo que esas etnias dicen hace tanto tiempo.

* Marina Barbosa, maestra en antropología por la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo y especialista en desarrollo. Integra la delegación de Brasil en la COP-15. Este artículo es publicado por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

(FIN/2009)

Greenpeace condenó detención de activistas ecológicos durante cumbre de Copenhague



Un mes antes del inicio de la cumbre, las autoridades de Dinamarca ampliaron las competencias de la policía, aumentaron las penas de prisión y endurecieron la legislación para aplicar la prisión preventiva y evitar altercados de orden público

La organización Greenpeace condenó la detención de cuatro activistas de esta instancia por parte de las autoridades de Dinamarca, durante la cumbre sobre cambio climático celebrada en Copenhague, y calificó la acción de atentado contra los derechos humanos.

Así lo declaró este lunes el director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, durante una rueda de prensa efectuada en Madrid, España, reseñó.

El pasado 17 de diciembre el director de la sección española de Greenpeace, Juan López de Uralde, y otros miembros de la agrupación ecologista fueron detenidos, tras lograr entrar sin ser advertidos por los agentes de seguridad en el lugar donde cenaron los más de 100 gobernantes asistentes a la cumbre.

Elegantemente vestidos como exigía el protocolo, los defensores del medio ambiente alcanzaron entonces desplegar una pancarta en la que se leía "Politicians talk, Leaders act" (Los políticos hablan, los líderes actúan).

Los tres miembros de Greenpeace y un cuarto apresado un día después permanecerán en prisión preventiva, en régimen de aislamiento e incomunicación y sin fecha de juicio hasta que finalice la investigación policial el próximo jueves.

A juicio del director de Greenpeace, "la detención de los activistas constituye un acto desproporcionado, injusto, innecesario y completamente falto de compasión, pues llevan 21 días incomunicados y pasaron las fiestas de Navidad sin ver a sus familias".

"Los cuatro compañeros realizaron un acto moral ante la inmoralidad que demuestran los líderes mundiales', denunció en su primera intervención ante la opinión pública, como parte de una gira por algunos de los países de procedencia de los ambientalistas presos.

Resulta injusto que quienes intentaron actuar realmente contra las consecuencias del calentamiento global estén ahora entre rejas, mientras que los llamados líderes mundiales abandonaron la cita en sus jets privados para pasar la Navidad con sus familias, remarcó.

Igualmente adelantó que los servicios jurídicos de la organización analizan si durante el magno encuentro de Copenhague el gobierno danés vulneró los derechos humanos.

Un mes antes del inicio de la cumbre, las autoridades de Dinamarca ampliaron las competencias de la policía, aumentaron las penas de prisión y endurecieron la legislación para aplicar la prisión preventiva y evitar altercados de orden público.

Fruto de esa decisión, la reunión cimera finalizó con multitud de detenciones. Naidoo fustigó la prisión preventiva aplicada a sus compañeros, pese a que, subrayó, Greenpeace ofreció información y colaboración en todo momento, y jamás eludió una cita con la justicia.

Para el 7 de este mes está previsto una vista en la que el juez puede decretar libertad sin cargos para los detenidos, la ampliación de la prisión preventiva o fijar los cargos definitivos y la fecha del juicio, en cuyo caso quedarían en libertad a la espera de ser juzgados.

(ABN)

VENEZUELA expresa su pesar por situacion de Brasil ante las lluvias


"Para el Sur global, y en especial para África, el ambiente no es un lujo. Dominar el recalentamiento planetario y proteger y restaurar nuestros sistemas naturales son cuestiones de vida o muerte para gran parte de la población mundial."
Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz.
(Kenya's Business Daily, 14/12/2007)


Venezuela transmite al Pueblo de la República Federativa del Brasil sus más profundas condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, así como sus sentimientos de hermandad, apoyo y solidaridad en tan doloroso momento / Intensas lluvias se han registrado, en los últimos días, en varios estados del país

COMUNICADO

El Gobierno del Presidente Hugo Chávez, a nombre del Pueblo de Venezuela, expresa su pesar al Gobierno del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al Pueblo de la República Federativa del Brasil, por las numerosas víctimas de los deslizamientos de tierra, generados por las intensas lluvias que se han registrado, en los últimos días, en los estados de Sao Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro.

La República Federativa del Brasil ha sabido siempre salir airosa de las calamidades, en este sentido el Gobierno Bolivariano no duda de que en esta oportunidad el Pueblo de Brasil, junto con su Gobierno, sabrá hacer frente con éxito a este nuevo desafío de la naturaleza.

Finalmente, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela desea transmitir sus más profundas condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, así como sus sentimientos de hermandad, apoyo y solidaridad en tan doloroso momento.

Mueren 41 personas por una ola de frío en el norte de la India


5 de enero 2010
En los depauperados estados de Uttar y Bihar, buena parte de la población vive a la intemperie o en precarias viviendas y no está acostumbrada al frío intenso / La temperatura está en 2,8 grados

Al menos 41 personas han muerto este fin de semana por la ola de frío que en los últimos días está afectando a las regiones del norte de la India, informaron este lunes fuentes oficiales.

Treinta de ellas fallecieron en la región de Uttar, mientras otras once perdieron la vida en el estado vecino de Bihar, según fuentes de los departamentos regionales de Gestión de Catástrofes, citados por la agencia india IANS.

"La ola de frío ha cobrado la vida de 11 personas y cientos de personas tienen enfermedades relacionadas con el frío", dijo el oficial de Bihar.

En Uttar, la ciudad de Shahjahanpur registró hoy la temperatura más baja, de 2,8 grados, mientras que en el distrito de Muzaffarpur de Bihar el termómetro marcó los seis grados.

Aunque las temperaturas no han bajado de los cero grados en esta zona, en los depauperados estados de Uttar y Bihar buena parte de la población vive a la intemperie o en precarias viviendas y no está acostumbrada al frío intenso.

El Departamento de Meteorología prevé que la ola de frío, acompañada por las lluvias, siga afectando al tercio norteño del país al menos durante los próximos dos o tres días.

Debido al frío, muchas escuelas han extendido sus vacaciones de invierno, y en Bihar, el jefe de Gobierno regional, Nitish Kumar, ha ordenado al Departamento de Gestión de Catástrofes que instale hogueras para los pobres

Global COP15 - Desigualdades fatales en imperio de la ciencia


RÍO DE JANEIRO, Brasil (IPS/TerraViva).- "El archipiélago de Japón se hundirá dentro de un año". El anuncio oficial se produjo tras una violenta erupción del monte Fuji, y luego se multiplicaron los terremotos por todo el país, desafiando al mundo a acoger a 110 millones de personas en pocos meses.

Una furiosa batalla diplomática logró una dubitativa solidaridad para evacuar a 65 millones de japoneses. Veinte millones se hundieron con las islas, muchos de ellos voluntariamente, por amor a la Patria o para ceder lugar en la fuga a los más jóvenes. Los demás, se supone, murieron antes, víctimas de temblores, tsunamis y otros cataclismos.


Este relato es de una novela de anticipación, publicada en 1973 en Japón y traducida en Francia cuatro años después, titulada "El hundimiento de Japón". El autor, Komatsu Sakyo, imagina la hecatombe a partir de fenómenos naturales posibles, como la intensificación y alteración de los movimientos de la corteza terrestre bajo el océano Pacífico.


Más acá de la ficción, el mundo vive inundaciones cada día más frecuentes y la inminencia de múltiples hundimientos de naciones isleñas y ciudades costeras, todos hechos provocados por la acción humana.


El peligro viene del aire, más que del subsuelo, pero con consecuencias igualmente trágicas, sólo que menos impactantes por la dispersión geográfica y temporal.


Posiblemente se necesite una catástrofe de la magnitud narrada por Sakyo para que el mundo llegue a un acuerdo efectivo que evite un recalentamiento global suicida.


Ciertas transformaciones, especialmente contra la marea económica, sólo se materializan luego de tragedias o rebeliones excepcionales. La crisis financiera del año pasado, por ejemplo, fue insuficiente para promover cambios estructurales.


La magnitud no se limita sólo a la cantidad de víctimas, sino a la extinción total de una nación rica como Japón, al que en los años 70 muchos veían como desafiante de la hegemonía económica estadounidense. La novela es también una crítica a la reconstrucción de la soberbia nipona.


La probabilidad de que los países tropicales, especialmente los pequeños y pobres, sean los que más sufran los efectos del recalentamiento global no tiene la misma capacidad de estimular una cooperación que parecería natural en este caso, por tratarse de una amenaza que afecta a todos.


La crisis climática realza las múltiples dimensiones de las disparidades entre naciones, dificultando las negociaciones. Los principales temas, las metas obligatorias de emisiones y financiamiento, dividen al mundo entre los ricos y los demás, con una clase media de naciones cuya pretensión de seguir revistando en las filas de los pobres es rechazada por los ricos.


Esa desigualdad es la que dificulta todas las negociaciones multilaterales, sean comerciales, financieras, de patentes o sanitarias.


Todas son oportunidades para que los países en desarrollo reduzcan la brecha y obtengan más ayuda al desarrollo, ahora con el incuestionable argumento de la acumulación histórica de gases invernadero en la atmósfera, a cargo de los países industrializados.


Pero los bloques construidos en otros foros carecen de consistencia en la cuestión climática. Brasil, por ejemplo, es constantemente presionado por los ambientalistas a disociarse del Grupo de los 77 (G-77), la coalición de más de 130 países en desarrollo, para contribuir a un acuerdo y recuperar el liderazgo que desempeñó en la negociación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en 1992, y del Protocolo de Kyoto, en 1997.


Por sus facilidades específicas para reducir emisiones de gases invernadero –poner fin a la deforestación e incrementar la energía limpia que ya ha desarrollado en abundancia– Brasil podría asumir metas ambiciosas en su propio beneficio, arguyen los ecologistas.


China, asociada al G-77, se volvió un cuerpo extraño al codearse con Estados Unidos en volúmenes de emisiones de gases contaminantes, construir una central termoeléctrica a carbón por semana y disponer de más de dos billones de dólares en reservas.


Asusta imaginar a los 1.300 millones de chinos en una marcha acelerada hacia la industrialización y el consumo que hoy se reconoce no sustentable.


Es muy distinta la posición objetiva de países ricos en combustibles fósiles y de los dependientes del petróleo importado. Latitudes y altitudes, la abundancia de bosques, la amenaza de la desertificación o la dependencia de glaciares, son muchos los aspectos que marcan diferencias ante el cambio climático.


Los numerosos estados insulares luchan por la supervivencia y por eso, junto con los africanos amenazados por la desertificación y pérdidas agrícolas fatales, reclaman un límite de 1,5 grados para el calentamiento global en este siglo. Pasar ese umbral puede significar la muerte o el desplazamiento de pueblos enteros.


Pero, ¿de qué fuerza disponen esos países para contraponerse al límite de dos grados que se ha adoptado para frenar el aumento de la temperatura?


Aquí no se trata de imposiciones de los países ricos ni de una lucha de clases entre Estados. Estudios y evaluaciones científicas están dictando los objetivos a cumplir. El cambio climático consagró un nuevo poder absoluto, el de la ciencia, cuyas conclusiones pasan a determinar la vida de todos.


Algunos miles de científicos que participaron en los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) consensuaron que dos grados de calentamiento hasta 2100 es el límite posible y tolerable. Más allá, sería el caos.


Los escépticos no cuentan. Son marginales y, en muchos casos, sospechosos de defender intereses del sector de los combustibles fósiles, o contrariados por el intento de evitar el gran desastre climático.


Ya han surgido manifestaciones contra ese dictamen de los investigadores climáticos, reclamando mayor participación de la sociedad en las decisiones, con sugerencias incluso de celebración de referendos. Pero es un campo en el que las premisas están fuera del juego "democrático". El cambio climático es un dato, no un problema.


La política sólo puede decidir cómo manejar el fenómeno; cuestionarlo o modificar sus datos es competencia exclusiva de los científicos.


Esta nueva dimensión de lo que muchos denominan la "era del conocimiento" dictará reglas en muchas actividades, exigiendo eficiencia energética, y forzando cambios de consumo y de hábitos, como ya ocurre en el campo de la salud con el tabaco, por ejemplo.

2010: Accionando por la Biodiversidad

Venezuela se encuentra entre los diez países con mayor diversidad biológica del mundo. Pioneros en materia ambiental, los venezolanos contamos con leyes que regulan el uso y disfrute de los espacios naturales. Producto de estas leyes, en nuestro país existen 43 Parques Nacionales y 36 Monumentos Naturales que cubren un área de más de 15 millones de hectáreas, lo cual representa aproximadamente el 16% del territorio.

Los Parques Nacionales son grandes extensiones del territorio nacional protegidas por el Estado Venezolano con la finalidad de conservar una muestra de nuestros ecosistemas y los recursos naturales contenidos en ellos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de diferentes instituciones gubernamentales y no gubernamentales por proteger nuestros Parques Nacionales, muchas veces las normativas correspondientes al cuidado de estas áreas no se cumplen con la rigurosidad necesaria. Esto se debe en gran medida al desconocimiento de la importancia que tienen los Parques Nacionales y otras Areas Protegidas en nuestra vida diaria y en el bienestar económico y social del país.